1. Tener resisten­cia gen­eral aeróbica. O sea la per­sona debe tra­ba­jar el entre­namiento aeróbico para mejo­rar su resisten­cia. Para lle­gar a ese estado el entre­namiento debe no ser menor a dos veces por sem­ana y en cuanto al método, debe ser frac­cionado, ideal para prin­cipi­antes, o con­tin­u­ado, en el caso de las avan­za­dos.

2. Tener resisten­cia mus­cu­lar local­izada. Es la capaci­dad que tiene el mús­culo para poder repe­tir muchas veces un mismo movimiento o bien man­ten­erlo en forma estática y en ten­sión durante un tiempo pro­lon­gado. Para entre­nar esta resisten­cia se deben hacer al menos 20 a 25 repeti­ciones máx­i­mas (RM), en series de dos a cua­tro. Este entre­namiento es per­son­al­izado y depen­derá de la resisten­cia mus­cu­lar local­izada que cada uno tenga. Se tra­baja bási­ca­mente en sala de mus­cu­lación, o en Body Pump, con carga liviana.

3. Tener fuerza. Es la capaci­dad que tiene un mús­culo para ejercer mucha ten­sión. Entre­nar la fuerza se hace a través de ejer­ci­cios de fuerza máx­ima. Para sacar la fuerza máx­ima se hace una eval­u­ación –con carga– en la sala de mus­cu­lación: La per­sona debe pro­bar de usar una carga que le rep­re­sente su mayor esfuerzo en un sola repeti­ción; o sea que de man­era con­sec­u­tiva y sin des­canso, no pueda volver a hacer esa fuerza. Esa es la fuerza máx­ima. A par­tir de ahí se tra­baja con un por­centaje menor de esa carga y con un máx­imo de 6 repeti­ciones. Los des­can­sos entre cada repeti­ción deben superar el min­uto y medio.

4. Tener flex­i­bil­i­dad cor­po­ral gen­eral. Se trata de que todos los núcleos artic­u­lares se encuen­tren den­tro del rango nor­mal de sus car­ac­terís­ti­cas. Esta flex­i­bil­i­dad se mantiene o se mejora con ejer­ci­cios de movil­i­dad artic­u­lar especí­fi­cos como la elon­gación.

5. Tener la com­posi­ción cor­po­ral armo­niosa. Esta se refiere a los difer­entes por­centa­jes de grasas, hue­sos y mús­cu­los del cuerpo. En el caso de la grasa los por­centa­jes nor­males para el hom­bre son entre el 1820 y en la mujer entre el 2224. Para man­tener este equi­lib­rio es con­ve­niente entre­nar la resisten­cia gen­eral aeróbica y la fuerza.

Comen­tar­ios poten­ci­a­dos por CCom­ment

Busca en ViviendoMiCiudad