Los sol­da­dos rusos «se reti­raron de todas las zonas de seguri­dad» ady­a­centes a Abja­sia y Ose­tia del Sur, dos días antes de la expiración del plazo nego­ci­ado por el pres­i­dente francés, Nico­las Sarkozy, con Moscú, declaró a la AFP el por­tavoz del min­is­te­rio geor­giano del Inte­rior, Chota Utiachvili.

«La última columna con equipos téc­ni­cos y armas cruzó la fron­tera a las 20H30, hora de Moscú (16H30 GMT). La columna iba acom­pañada por rep­re­sen­tantes de la Orga­ni­zación para la Seguri­dad y Coop­eración en Europa (OSCE)», con­firmó el coman­dante de las fuerzas rusas de man­ten­imiento de la paz en Ose­tia del Sur», el gen­eral Marat Kula­jme­tov, citado por la agen­cia Ria Novosti.

Horas antes, el pres­i­dente ruso, Dim­itri Medvedev, había anun­ci­ado ante la Con­fer­en­cia Mundial sobre Política (World Pol­icy Con­fer­ence, WPC) en Evian (este de Fran­cia), que la reti­rada de las tropas de Moscú sería efec­tiva desde el miér­coles «antes de medianoche».

En ese mismo foro de la WPC, Sarkozy –pres­i­dente de turno de la Unión Euro­pea (UE)- felic­itó inmedi­ata­mente a su homól­ogo ruso por haber man­tenido «su pal­abra» e insis­tió a con­tin­uación en que «sobre el ter­reno, ambas partes deben absten­erse de toda provocación».

Esta­dos Unidos, por su parte, juzgó «pos­i­tivo» el paso ruso. «Rusia empieza, en efecto, a respetar el acuerdo del 8 de sep­tiem­bre con la Unión Euro­pea», declaró el por­tavoz del depar­ta­mento de Estado, Sean McCormack.

Ese acuerdo, estable­cido por Medvedev y Sarkozy, fijó la sal­ida de las tropas rusas de Geor­gia para antes del 10 de octubre, después del despliegue en la región de los obser­vadores de la Unión Euro­pea (UE).

Los obser­vadores europeos –que aún no pudieron entrar en Abja­sia y Ose­tia del Sur– «quieren con­cen­trarse ahora en la con­struc­ción de una relación de con­fi­anza» entre geor­gianos y sep­a­ratis­tas, declaró el jefe de la mis­ión, Han­sjörg Haber, en un comunicado.

Sobre el ter­reno, los sol­da­dos rusos se reti­raron de los puestos de con­trol de Kar­aleti y Var­i­ani, cer­canos a Ose­tia del Sur, con­stató una peri­odista de la AFP.

Camiones car­ga­dos con mate­r­ial mil­i­tar partieron de ambos puestos y poco después los policías geor­gianos entraron en los pueb­los de los alrede­dores, retomando el con­trol de ese sec­tor, que formó parte de la línea de frente durante el con­flicto ruso-​georgiano de agosto.

Antes del cierre, el domingo, de un primer puesto de con­trol, el ejército ruso había man­tenido en Geor­gia al menos 18.

En el frente diplomático, Sarkozy indicó que la reti­rada rusa volvía a poner sobre el tapete «la per­spec­tiva de la reanudación de las nego­cia­ciones de un acuerdo-​marco» UE-​Rusia para inten­si­ficar la coop­eración económica, que fueron aplazadas tras la inter­ven­ción mil­i­tar rusa en Geor­gia en agosto.

El pres­i­dente francés incluso dio a enten­der que los rep­re­sen­tantes de los ter­ri­to­rios sep­a­ratis­tas geor­gianos podrían par­tic­i­par en las dis­cu­siones pre­vis­tas para el 15 de octubre en Gine­bra sobre la seguri­dad en la región, por con­sid­erar que deben estar pre­sentes «todos los actores involucrados».

Esta declaración se pro­duce después de que la UE haya recla­mado el respeto de la inte­gri­dad ter­ri­to­r­ial de Geor­gia y que Rusia reconociera, el 26 de agosto, la inde­pen­den­cia de Abja­sia y Ose­tia del Sur.

La pres­en­cia de Medvedev en Evian –su primer viaje a la zona UE desde el con­flicto en la república caucásica– es signo de que Moscú ha recu­per­ado “la gra­cia» ante sus inter­locu­tores europeos.

En este con­texto, el min­istro ruso de Rela­ciones Exte­ri­ores, Ser­guei Lavrov, se aven­turó el miér­coles a pedir la adop­ción de un embargo de las ven­tas de armas des­ti­nadas a Georgia.

Las tropas rusas entraron en Geor­gia el 8 de agosto a raíz de la inter­ven­ción de Tiflis para inten­tar retomar el con­trol de Ose­tia del Sur.

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